
No es un taller, ni un grupo de apoyo abierto. Es un proceso profundo, progresivo y cuidado, donde
el grupo permanece unido durante 8 meses, creando vínculos de confianza reales. No hay
exposición obligada ni presión por avanzar. Cada mujer participa desde su propio momento, en un
espacio íntimo que respeta el ritmo y los límites personales. Lo que lo hace distinto no es solo lo
que se trabaja, sino cómo se sostiene: con continuidad, acompañamiento profesional, y una guía
sensible que adapta el proceso a lo que vive el grupo.





Quiero empezar
Quiero empezar